+
Pensando en el Futuro...

jueves, junio 30, 2005

Diplomacia para el desarrollo, el desafío para el nuevo Chile

Diplomacia para el desarrollo es un concepto que he venido analizando, estudiando y madurando desde hace mucho tiempo.

Luego de terminar mis estudios en la Escuela de Ciencias Politicas y Administrativas de la Universidad Central, continue vinculado al área de las Relaciones Internacionales, primero, desde mi rol como Ayudante de la Catedra de Organismos y Relaciones Internacionales, tarea que desarrolle entre los años 1992 y 1995, período en que también desempeñe el cargo de asesor de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (www.direcon.cl) del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile. Esa doble calidad, me permitió comprender los antiguos conceptos y miradas de la politica exterior y comprender la necesidad de generar una nueva realidad institucional más acorde con los tiempos y con la realidad de mi país, Chile.

¿En que consiste la mirada tradicional de la diplomacia? Para entenderla primero debemos entender que la Diplomacia consiste en la practica de mantener relaciones entre los estados mediante representantes oficiales. Puede abarcar todo el proceso de las relaciones exteriores así como la formulación y ejecución de esta politica. La diplomacia y la politica exterior, es lo mismo desde una perspectiva amplia. Desde la perspectiva tradicional comprende la mécanica y los medios, mientras que la politica exterior significa fines y objetivos. La diplomacia incluye las técnicas de operación con las que un estado persigue sus intereses fuera de su jurisdicción. El tipo de diplomacia empleada -ya sea abierta, secreta, bilateral o multilateral, ministerial o en la cumbre- varía de acuerdo con los estados, la situación, el ambiente politico y los intereses en juego.

¿Hacia donde debieramos apuntar? Creo fundamental avanzar hacia una diplomacia para el desarrollo. ¿En que consistiría? En poner a disposición de los empresarios, innovadores y emprendedores el mayor de los esfuerzos para generar nuevos negocios para Chile que se vea reflejado en un aumento de las exportaciones, de las importaciones, de las alianzas estrategicas binacionales o de la llegada de nuevos flujos de inversión que generen un aumento en la capacidad instalada de las empresas en Chile y consecuentemente mayores y mejores empleos.

Más de alguien puede decir que esta tarea hoy la realiza la Dirección General de Relaciones Economicas Internacionales de la Cancillería, pero mi planteamiento va más allá del rol que hoy pueden estar realizando los Agregados Comerciales de Chile en el exterior o los Consejeros Económicos de las Embajadas, generalmente funcionarios altamente preparados para enfrentar los desafíos del mundo que los formo.

Pienso que una tarea titanica pero no menos interesante. De hecho creo que puede ser altamente desafiante y enriquecedora tanto para el Gobierno, diplomáticos y empresarios, consiste en la posibilidad de disponer de una adecuada formación -para todos los cuadros del servicio exterior- a objeto de que puedan transformarse en antenas para recoger y generar nuevas oportunidades y negocios para las empresas chilenas.

El ideal sería que desde Embajadores hasta terceros secretarios pudiesen apoyar -de manera permanente y constante- las tareas y desafios propios del desarrollo económico y productivo de Chile. ¿Como lograrlo? Capacitandolos respecto de la realidad económica de Chile pero no desde un punto de vista de un conocimiento generico, ya que el diplomatico es por esencia un funcionario de alto nivel cultural y de una gran nivel de formación, sino más bien mi planteamiento es que debiesen manejar en detalle como se encuentra estructurado el tejido productivo de las regiones y de las pymes en todo Chile. De esa manera podremos apoyar el crecimiento y desarrollo de nuevas oportunidades económicas para las regiones, desafío en el que lo "actores para el desarrollo" deben conocer de manera profunda cuales son todos y cada uno de los sectyores productivos y empresariales que están emergiendo en nuestro país.

Esta noción, sumada a la generación de nuevos instrumentos para lograr la internacionalización de las micros, pequeñas y medianas empresas (más conocidas como mipymes) en nuevas estructuras que apoyen la generación de bodegas de distribución en el extranjero, generación de puntos de venta en el exterios o incentivo a la contratación de Gerentes, Agentes o promotores de inversión, podrían implicar un gran esfuerzo y desafío para construir una nueva realidad que se encuentra construyendo Chile, que hoy tiene un liderazgo a nivel latinoamericano, traducido en por ejemplo en un liderazo en las exportaciones, hoy concentradas en las exportaciones de Cobre, harina de poescado, salmón y trucha, fruta fresca, madera aserrada o desvastada (de pino y eucaliptus). Está concentración de las exportaciones en unas pocas empresas y escasas partidas arancelarias, nos llevan a concluir que debemos apuntalar una mirada de apoyo a una diplomacia para el desarrollo concentrandonos en el apoyo a las pymes, donde también generemos nuevos instrumentos de apoyo del Gobierno a estos empresarios, para poder generar un Chile mejor que nos hagan avanzar hacia una mejor y más profunda capacitación de un recurso humano preparado y formado para enfrentar estos nuevos desafíos como nos permita implementar exportaciones con mayor valor agregado para Chile.

El desafío, por tanto, es alcanzar niveles de desarrollo a través de la búsqueda de socios inversionistas o de capitalistas angéles para negocios innovadores que hoy se desarrollan en Chile. Por otro lado, la llegada de nuevas inversiones a regiones tiene que ver con un esfuerzo que muchas veces se limita al trabajo constante y permanente desarrollado por un pequeño grupo de personas pero que implica un arduo trabajo que si pensamos fuese realizado por toda la institucionalidad para el desarrollo, de manera diaria e ininterrumpida, seguramente el alcanzar el desarrollo para Chile sería un desafío posible de alcanzar en un plazo menor.

Ese es el desafío y la oportunidad que se nos presenta, la tenemos frente a nosostros, tenemos las condiciones, tenemos la formación, tenemos los recursos, solo falta adecuar la organización y los instrumentos necesarios para alcanzarlos. Sin duda que existe la inteligencia necesaria para alcanzar a implementar los cambios necesarios.

Es nuestro desafío. Sigamos siendo lideres en las innovaciones estructurales.


Posted by CLAUDIO IBAÑEZ GONZALEZ |




^



 © Pensando en el Futuro... 2005 - Powered by Blogger Templates for Blogger